El día a día fuera de temporada de vacaciones es del todo frenético en muchos hogares, sobre todo cuando hay niños. Las mañanas se convierten en una odisea: mientras los niños desayunan, los mayores preparan la fiambrera de la comida, ahora uno acaba de desayunar y quiere mirar los dibujos animados en la televisión, ahora el otro quiere jugar un rato …

Y si las mañanas ya son caóticas, las noches aún lo son más. Se juntan lavadoras para poner y para tender, duchar a  los niños, preparar la cena … A todo esto hay que sumarle que los niños no están nada cansados ​​y tienen ganas de jugar o de ver la televisión. Seguro que muchos os habéis sentido identificados con estas escenas cotidianas. Es por ello, que en Punt de Vista, en la línea de adaptar los hogares al momento vital de las personas que viven allí, hemos hecho algunas reformas en las que hemos abierto la cocina al comedor para hacer más fácil la vida a las personas que viven.

Esta distribución del espacio que combina cocina y comedor permite cocinar mientras “controlas” los pequeños que juegan en el comedor. También permite ganar espacio, tanto en la cocina como en el comedor, ya que desaparece un tabique y se optimiza el espacio.

A continuación, os dejamos algunas fotos del antes y el después de una casa y un piso en el que abrimos la cocina al comedor. Pensamos todas y cada una de las reformas para conseguir mejorar la calidad de vida de los clientes. Esperamos que os guste tanto como les gustó a los propietarios!