En la última publicación en el blog os contábamos a grandes rasgos qué es la domótica. En este os hablaremos de los cuatro ámbitos en los que se aplica: el bienestar, el ahorro, la seguridad y las comunicaciones.

 

La relación entre la domótica y el bienestar

La domótica quiere incrementar el confort dentro del hogar y lo hace mediante la automatización de todos aquellos elementos posibles. Control de luces, persianas, ventanas, cortinas, enchufes y climatización; son algunos de los elementos que se pueden controlar domóticamente. Con la ayuda de unos sensores de temperatura, luz y humedad se puede conseguir que se automaticen algunas tareas como el encendido de ciertos aparatos según las tarifaciones horarias, el encendido de la calefacción, entre muchos otros.

 

Para que la domótica es ahorro

La climatización, el calentador y la iluminación representan el 67% del consumo eléctrico de una vivienda. Si se gestionan de manera automática y eficiente estos sistemas, el gasto energético del conjunto de la vivienda se reduce considerablemente. Los cálculos dicen que se puede reducir hasta un 30% con acciona tan simples como la bajada del termostato por las noches o la puesta en marcha de ciertos electrodomésticos aquellas horas de tarifa reducida.

 

La domótica facilita la seguridad

Las alarmas, el control de accesos a la vivienda o los simuladores de presencia son herramientas que la domótica ha puesto a nuestro alcance y que permiten incrementar el nivel de seguridad de los hogares con creces. El control remoto de diferentes elementos de la vivienda y la posibilidad de visualización de los espacios a distancia son una garantía de confort y seguridad.

 

Comunicación 24/7/365 dentro de la vivienda

La domótica facilita la conexión a internet desde cualquier punto de la vivienda, lo que hace posible la distribución de audio y de vídeo en cualquier punto y en cualquier momento.